lunes, 27 de julio de 2009

NOCHE CUARTAGÉSIMA QUINTA

Flaquea el enlace.
Descuido a mis tropas,
y vienes tu, hombre de las nieves,
lanzando flechas.
Rosas.
Despierto a mis perros,
guardianes y bufones.
Pongo el grito en el suelo,
donde gotea la herida
que dejaron tus flechas.
Rosas.
Tus siempre.
Tus labios.
Tu a dios.
Al diablo con él.

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